Comunidades de primera línea: Donde las pequeñas subvenciones tienen un gran impacto

Las comunidades que están en la primera línea y las comunidades indígenas, son las mayores guardianas de los bosques tropicales del mundo, y las que mejor se organizan en contra del cambio climático. La historia lo ha demostrado una y otra vez – y esta es la razón por la cual, en 1993, RAN creó el programa de Subvenciones para la Acción Comunitaria

Las Subvenciones para la Acción Comunitaria de RAN proveen financiamiento crucial y rápido a personas en todo el mundo que luchan, desde sus propias comunidades, para proteger millones de hectáreas de bosque, mantener millones de toneladas de carbono en el suelo, y para defender los derechos y la autodeterminación de las comunidades locales, que son las que mejor saben cómo preservar sus tierras y el medio ambiente.

Financiamiento directo a los liderazgos de base comunitaria

Las comunidades indígenas y de primera línea sufren impactos desproporcionados sobre su salud, modos de vida y cultura debido a los efectos del cambio climático global y a los megaproyectos destructivos e invasivos de la industria extractiva. Desde la expansión de las plantaciones en los bosques tropicales a la extracción de carbón a cielo abierto, desde la cacería ilegal de animales al despojo ilegal de tierra, desde la contaminación masiva de fuentes de agua a la contaminación por carbono derivado de un manejo de la tierra orientado al enriquecimiento. Estas comunidades conocen bien estas amenazas porque conviven con el impacto ambiental, y son testigos de los costes que ello supone en términos de violaciones a los derechos humanos y la extinción de especies.

Por esta razón, las Subvenciones para la Acción Comunitaria de RAN están diseñadas específicamente para fortalecer las capacidades de las comunidades indígenas y en la línea del frente, y apoyar el liderazgo de base comunitaria. Porque los activistas indígenas y de primera línea saben coexistir con los recursos naturales, y saben cómo organizarse para proteger al planeta y a sus comunidades.

Construyendo confianza

RAN inauguró las Subvenciones para la Acción Comunitaria (en adelante CAG por sus siglas en inglés) para apoyar a las comunidades que están sufriendo las peores consecuencias del cambio climático y de un desarrollo económico extractivo y desigual. Tierras ancestrales despojadas, trabajo infantil, intimidación, corrupción y efectos a largo plazo en la salud derivados de la devastación de territorios y fuentes de agua, son sólo algunas de las auténticas repercusiones de prácticas orientadas al enriquecimiento. Las CAG son una respuesta a modelos de financiamiento anticuados, basados en toma de decisiones externas y en prácticas de conservación obsoletas que a menudo excluyen a las comunidades más afectadas.

“¿Puedo comprar un acre de bosque tropical para conservarlo?, ¿Cuánto costaría?” Seguimos respondiendo a preguntas de quienes quieren preservar los bosques aislandolos de las comunidades que han vivido en armonía con ellos durante generaciones. Para los pueblos indígenas y las comunidades locales, el despojo de tierras y la exclusión de los procesos de toma de decisión, han sido las desafortunadas características distintivas de muchas iniciativas, basadas en el mercado, que actúan en nombre de la protección de la biodiversidad y la conservación de los paisajes. El principio del Consentimiento libre, previo e informado (FPIC) para cualquier actividad llevada a cabo en tierras indígenas, informa el trabajo programático de RAN, así como nuestros esfuerzos de financiamiento. Apoyar la autodeterminación y construir confianza con las organizaciones socias, siguen siendo nuestros principios básicos para crear impacto y cambios positivos a través de nuestras subvenciones.

Una historia de apoyo

Aunque las Subvenciones para la Acción Comunitaria iniciaron formalmente en 1993, RAN empezó su iniciativa para apoyar de manera directa a activistas indígenas desde inicios de los años 80. En algunos casos, fuimos quiénes entregamos el primer financiamiento que recibieron activistas locales. Y hemos visto cómo las organizaciones subvencionadas se han convertido en organizaciones de la sociedad civil fuertes, independientes y poderosas que prestan un apoyo constante a los movimientos regionales en expansión.

Las Subvenciones para la Acción Comunitaria son un componente clave del trabajo de RAN, garantizando que las comunidades de primera línea, particularmente las comunidades indígenas, puedan acceder a fondos decisivos para avanzar su propio trabajo. Al facilitar el acceso a fondos a organizaciones que son a menudo excluidas, el programa aboga por acabar con las redes de financiamiento inequitativo que reflejan las desigualdades entre el Norte global y el Sur global y las historias de extractivismo y colonialismo. El programa es potenciado por un equipo diverso de asesores de RAN, que están en contacto constante con comunidades de primera línea en regiones críticas alrededor del mundo.

Gracias a la ayuda de nuestros colaboradores y organizaciones socias, RAN continuará priorizando el financiamiento de estos esfuerzos cruciales a través de nuestro programa de Subvenciones para la Acción Comunitaria.