La Alianza #NoFerrogrão incluye la participación de la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), la Coordinación de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB), la Asociación Pariri del pueblo Munduruku, el Instituto Kayapó Kabu, y de otras organizaciones que representan a comunidades que serían impactadas por la ferrovía Ferrogrão, el puerto Abaetetuba de la empresa Cargill. La alianza también se refiere a otros megaproyectos de infraestructura planeados en la Amazonía Brasileña que también significan grandes amenazas para la pérdida de biodiversidad y, que podrían resultar en la emisión de más de 75 millones de toneladas de carbón. Los fondos de las CAG han apoyado las actividades de la Alianza #NoFerrogrão, incluyendo visitas a los territorios impactados, cómo Sawré Muybu en el territorio indígena Munduruku, así como una asamblea de planeación estratégica, talleres y un Tribunal de los Pueblos.
El controvertido Proyecto ferroviario EF-170, también conocido como Ferrogrão, en la Amazonía Brasileña, ha detonado exigencias para un proceso apropiado de consulta previa por parte de líderes de los grupos indígenas que serían directamente impactados por la construcción de la línea ferroviaria. Se prevé que el ferrocarril, que atravesará más de 600 millas (965 Km aprox.) a través de la Amazonía, provoque la deforestación de aproximadamente 1200 millas cuadradas (1931 Km2 aprox.) y afecte a 16 territorios indígenas. La Ferrogrão está interconectada a un proyecto de infraestructura más amplio denominado el Corredor Logístico Tapajós-Xingu, que también incluye la pavimentación de la carretera BR-163, el dragado de vías navegables, y la construcción de terminales de carga (incluido un mega-puerto en Abaetetuba al interior de la Amazonía, vinculado a la empresa Cargill).
Una de las estrategias para apoyar a las comunidades que enfrentarían impactos significativamente negativos derivados de estos megaproyectos, es garantizar los derechos territoriales de los pueblos indígenas. Las CAG han apoyado esfuerzos para garantizar los derechos a la tierra para Sawré Muybu, el territorio indígena Munduruku por el que Alessandra Munduruku -ganadora del Premio Goldman en 2023- y su comunidad, han venido trabajando durante décadas para obtener su reconocimiento formal. Este esfuerzo ha conseguido avanzar significativamente, y las 178.000 hectáreas de bosque primario que integran el territorio podrían ser esenciales para la protección de la cuenca del Río Tapajós. Mientras que Brasil continúa su tentativa por posicionarse como líder climático mundial, siendo incluso anfitriones de la histórica cumbre COP30 en Pará –el mismísimo estado por el que la Ferrogrão pasaría– las estrategias desarrolladas por la Alianza #NoFerrogrão durante una serie de eventos y reuniones cruciales, apoyadas por las Subvenciones para la Acción Comunitaria CAG, jugarán un papel importante para determinar si la realidad sobre el terreno está alineada con dichas aspiraciones.